Historia de San Antonio de Areco

San Antonio de Areco fue fundada como Pagos de Areco en 1730, tomando como punto de partida la construcción de la primera capilla, dedicada a San Antonio de Padua.

Antes de ser conquistado por los españoles, la région fue poblada por comunidades indígenas como los Mapuches, los Querandíes o los Pampas. Bajo la presión de la “civilización” española, las tribus han desaparecido poco a poco dando paso al mestizaje entre indígenas, conquistadores y esclavos negros. Es así que va a nacer el icónico Gaucho; un mestizo de tez oscura y sangre caliente.

Indio arriba de su caballo en la pampa

Al principio del siglo XVIII, la plaza Ruiz de Arellano era el corral de los estancieros que fundaron la ciudad. Hoy, en el centro de esta plaza, el monumento a Vieytes honra a Juan Hipólito Vieytes, personaje local que tuvo un papel importante en el proceso de la independencia argentina.

La capilla de San Antonio de Areco & la Plaza Ruiz de Arellano

En 1857 se construye el puente de Martínez, que más tarde toma el nombre actual de Puente Viejo. Para cruzarlo había que pagar un derecho de paso: ¡el primer peaje de la Argentina! Este puente se encuentra en la antigua carretera (Camino Real) que, antes de la independencia argentina, permitía viajar entre el Alto Perú y Buenos Aires.

En San Antonio de Areco se transmiten desde varios siglos las tradiciones y costumbres inspiradas por los gauchos, pero el pueblo ha abrazado toda su fama tras la publicación en 1926 del famoso libro Don Segundo Sombra, que narra el encuentro entre un gaucho y un huérfano en la Blanqueada, una pulpería emblemática de la ciudad.

Segundo Raminez, el gaucho que inspiró a Ricardo Guiraldes en su libro “Don Segundo Sombra”

El poeta y novelista argentino Ricardo Güiraldes, autor de “Don Segundo Sombra” es ganador del Primer Premio Nacional de Literatura por esta obra. Muchos historiadores y habitantes locales aseguran que para su personaje principal, el novelista se inspiró de Segundo Ramírez, un gaucho de la ciudad. Ramirez trabajo y vivió un tiempo en la estancia La Porteña (la cual pertenecía en aquel época a la familia Güiraldes), luego trabajo en la estancia La Fe, y finalmente se fue a vivir en el pueblo para desempeñarse en la estancia La Lechuza.

El pueblo ha conservado a lo largo de los siglos su historia, patrimonio y identidad, convirtiéndose en uno de los lugares históricos más visitados de la provincia de Buenos Aires.

En 1999, la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Sitios Históricos del Ministerio de Cultura declaró Monumentos Nacionales los siguientes lugares: el Puente Viejo, el Parque Criollo y el Museo Ricardo Güiraldes, la pulpería “La Blanqueada”, la iglesia de San Antonio de Padua, la Municipalidad y la casa principal de la Estancia “La Porteña”.

El 20 de enero de 2015, el Congreso de la Nación promulgó la ley N° 27.105 que distingue a San Antonio de Areco con el titulo de Capital Nacional de la Tradición !

San Antonio de Areco, Argentina. El Puente Viejo